Preedición, ejemplares numerados y certificados notarialmente, verificando que en el proceso de elaboración se ha utilizado única y exclusivamente pergamino natural.

Facsimil pergamino Crónicas de Jerusalem, siglo XV

Biblioteca Nacional de Austria, Österreichische Nationalbibliothek

Las Crónicas de Jerusalén abreviadas, es un bello códice iluminado del más exquisito arte flamenco. Realizado por orden de Felipe III, Felipe el Bueno, Duque de Borgoña, hacia el 1455 en Brujas en el taller de David Aubert, fué creado en forma de rollo, y posteriormente guillotinado y encuadernado.

El texto escrito en francés, en letra minúscula bastarda borgoñona, delicadamente ornado con iniciales de oro, orlas policromadas, y bellas miniaturas, recoge el relato de las conquistas de los Santos Lugares durante la Primera Cruzada, a finales del siglo XI, describiendo como los caballeros conquistaron Jerusalén y otras muchas tierras arrebatándoselas a los turcos. Entre los acontecimientos históricos que narra destaca la historia del reino de Jerusalén hasta su caída y la conquista de la Ciudad Santa, así como una breve biografía, a modo de genealogía, de sus gobernantes, personajes importantes de la corte, y caballeros, entre ellos la Orden de los Caballeros del Temple.

El texto y las iluminaciones están enmarcadas con delicados márgenes policromados de motivos vegetales, como hojas de acanto y flores, pequeñas aves y fastuosos pavos reales.

Su peculiar formato alargado y apaisado tiene su explicación al ser crónica y genealogía. Las genealogías solían escribirse sobre un pergamino que pudiese estar enrollado y, de hecho, al morir Felipe el Bueno (1467) en un inventario de la corte de Borgoña, el asiento relativo a este manuscrito dice: tournant en manière de rôle. Al haber sido cortado para su encuadernación en forma de códice, el texto escrito en columnas no sigue en la columna siguiente, pero todo ello queda perfectamente explicado en el libro estudio, que acompaña al facsímil.

El códice permaneció en la Corte de los Duques de Borgoña al menos hasta el 1487, fecha de su primera catalogación. En 1517 aparece inventariado como propiedad del emperador Carlos V de Alemania y I de España. En 1619 es mencionado en el inventario de Matías, tercer hijo de Maximiliano II. Afortunadamente el 20 de diciembre de 1752 fue transferido desde el tesoro Imperial de Viena a la Biblioteca de la Corte, Österreichische Nationalbibliothek, donde ha sido conservado en perfecto estado hasta nuestros días.

 

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